Archivos para mayo, 2009

[EL COMENTARIO] PAGAR POR VOLAR

Posted in EL COMENTARIO on 18 mayo 2009 by NOA

elcomentario1

En la revista número 136 del SEPLA (Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas) aparece en portada el tema de pagar por volar.

 

Ahora vendría la parte en la que debería indicar qué es pagar por volar, pero la verdad es que no lo tengo claro. Existen tantas modalidades que no podría justificar que todas estén englobadas por la misma frase. Básicamente, cuando una empresa  requiere que el propio piloto, que servirá como profesional a la misma contribuyendo a las ganancias de dicha empresa, es requerido que se autofinancie la habilitación de tipo, es decir, el curso del avión donde desempeñará su trabajo como profesional, entonces se habla de pagar por volar.

 

 VERDADES UNIVERSALES

 

Siempre existen tres enfoques: mi verdad, tu verdad y la verdad.

A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.

 

Yo soy una persona que puedo aceptar el hecho de que las cosas cambien. En este mundillo han existido desde hace tiempo las tres fases: selección, formación y supervisión.

 

HABÍA UNA VEZ...

 

Hace tiempo, en España, las personas sin recursos económicos podían acceder a la profesión porque había un proceso de selección, formación y supervisión soportado por el Estado. Un buen día, alguien decidió que los procesos de selección y formación deberían pasar a manos privadas, y así se hizo. De la supervisión ni hablaron, la pobre se quedo desamparada. Nació lo que en aquel tiempo podríamos haber llamado pagar por volar.

 

Recuerden: mi verdad, tu verdad y la verdad

 

Por tanto, hace unos años, uno podía valerse de su esfuerzo personal para acceder a la profesión, simplemente había que superar los procesos de selección, formación y supervisión. El que valía se quedaba y el que no valía se iba.

 

Pero esperen. (Mi Tu La) verdad es que también se podía pagar por volar. Uno se podía ir a Estados Unidos y obtener allí las licencias (pagando) y luego venir a España y convalidar sus licencias (¿pagando?)

 

PURO NEGOCIO

 

Y es que esto es puro negocio. El mundo de los negocios es tremendamente complejo, cada vez más. No voy a ser yo el que critique el derecho de las personas a ganar dinero, faltaría más. Desde que la formación aeronáutica pasó a manos privadas los usuarios de las empresas que facilitan formación estamos a su merced. ¿Se acuerdan de la supervisión?

 

Como decía, yo puedo admitir que las cosas cambian. Es decir, puedo admitir que dentro de la fase de formación el coste de una habilitación de tipo tenga que ser asumida por el propio piloto. Podría admitir esto.

 

FORMACIÓN – COSTE

 

Parece que lo único que nos importa es el par formación – coste y dejamos de lado la selección – supervisión, cuando este otro par puede ser la solución a todos nuestros males. El hecho de que los procesos de selección y supervisión sean débiles hace que estemos expuesto a todo tipo de abusos, ya que es en la fase de formación donde la palabra negocio alcanza su máximo.

 

Sin supervisión las empresas, escuelas, FTO, etc. nunca van a ser garantes de la selección. Esto es cierto especialmente en España y está muy vinculado a la moralidad y a la idiosincrasia española. Puedo decir de forma objetiva que a la mayorías de escuelas y FTO’s lo único que les interesa es hacer caja. A este problema tenemos que añadir un factor contribuyente: aquellos que pretendemos llegar a formar parte de este mundo sentimos una gran pasión por el mismo. Es decir, tenemos malos compañeros: irreflexión, impulso, deseo, sueños…El resultado es que tenemos un buen puñado de ilusos con dinero que han superado (sin superar) el proceso de selección (tener dinero) en un bosque lleno de lobos.

 

No importa cómo hemos conseguido ese dinero; algunos se lo pide a sus padres, otros a los bancos, otros trabajan para conseguirlo, algunos no arriesgan nada y otros lo arriesgan todo. No importa, recuerda que actuamos de forma impulsiva, queremos satisfacer nuestros deseos y sueños de llegar algún día a ver amaneceres desde la cabina de un avión como el profesional que siempre queremos llegar a ser, recuerda que esto nos apasiona, tenemos grandes expectativas de la profesión y no puede existir nada mejor.

 

AHORA MEZCLAMOS

 

Ponemos ilusos con dinero en terreno de empresas y escuelas con catadura moral e idiosincrasia cuestionable. ¿Qué piensan que ocurrirá?

 

No, no es problema de pagar por volar, no es problema de que tenga que pagarme la habilitación, es algo más. Puedo asumir que en el proceso de formación tenga que pagarme la habilitación de tipo, el mundo es complejo y las cosas cambian. Lo mínimo que podríamos exigir es que antes exista un proceso de selección y que este proceso de selección esté supervisado, sólo de esta manera podemos defendernos de los caraduras.

 

UN PROBLEMA COMPLEJO

 

Yo distingo siempre las cosas que valen mucho dinero de las cosas que son caras. No, no es lo mismo. Verán, algo caro es aquello que excede mucho de su valor, el dinero que piden es mucho más de su valor. La formación aeronáutica vale mucho dinero, es cierto, pero lo peor de todo es que en muchas ocasiones también es cara y, por tanto, no tiene el valor dinerario que se le presume. Esto es especialmente verdad cuando lo único que le interesa a la escuela es hacer caja. Es entonces cuando tu formación como piloto pasa de valer mucho dinero a ser cara.

 

Un punto en común que tenemos los que estamos en proceso de formación es el descontento general con nuestras escuelas. A pesar de las batallas absurdas que se presentan asiduamente en los foros de internet o debates, mi verdad, tu verdad o la verdad es que, en general, dejan mucho que desear. Y hablo de formación teórica y de vuelo.

 

Una de las desventajas para acceder a la profesión que pretendemos es la necesidad de contar con la experiencia que se requiere, bien sea cumpliendo un determinado número de horas mínimo, teniendo una habilitación de tipo o estando dispuesto a pagar una. Perfecto, hacer horas de vuelo y pagarse una habilitación cuesta dinero (pagar por volar, recuerden). Dado que acceder a un primer empleo no resulta nada sencillo, resulta que nos vemos con nuestra licencia en la mano y con mucho dinero menos que cuando empezamos, incluso puede que con la necesidad de pagar letras al banco. Solución: al final siempre resulta en pagar por volar. Veamos, siempre nos queda el típico viaje a Estados Unidos para llegar a las 500 o 1000 horas en nuestros libros de vuelo. Luego tocará esperar a que salgan las convocatorias. Todo un lujo, me estoy refiriendo al esperar. Otra solución típica es: hacerme instructor de vuelo. Otra vez pagar por trabajar. Si quiero trabajar como instructor de vuelo tendré que pagarme el curso, esto me suena, efectivamente: pagar por volar.

 

Ahora viene lo peor. Muchos de los pilotos recién graduados y sin experiencia decidirán ser instructores de vuelo con la única finalidad de sumar horas de vuelo. Repito lo que acabo de escribir: su única finalidad será sumar las horas necesarias que puedan suponerle la simple posibilidad de acceder al mercado laboral que buscamos.

 

Esto se complica. Estamos metiendo en el proceso de formación a personas sin experiencia y con objetivos poco deseables para esos puestos. Obviamente, no todo aquel que está implicado en la instrucción de pilotos es así, pero bien es cierto que este fenómeno se produce en nuestras escuelas desplazando cada vez más a la gente con experiencia, ¿por qué? Pues porque el objetivo de estos instructores es acumular horas de vuelo y estarán dispuestos o se verán obligados a tener un sueldo que roza el ridículo, tendrán ganas de salir de allí una vez cumplido su objetivo o a la mínima oportunidad que se les presente.

 

Mezclamos otra vez. Nuestras escuelas se verán inundadas con instructores sin experiencia, mal pagados y con el objetivo de sumar horas en el menor tiempo posible, cuantas más mejor, esperando la oportunidad que buscaban. El resultado es que tu formación será muy precaria y tu curso de vuelo pasará de ser algo que vale mucho dinero a ser algo caro. Pensarás que los cursos no valen lo que te han pedido y ten por seguro que estarás en condiciones de inferioridad en el mercado laboral cuando acabes. Tu formación como piloto pasará por memorizar una serie de bancos de preguntas y respuestas y tu formación en vuelo consistirá en admirar lo mucho que sabe tu instructor. Si quieres rivalizar en el complejo mundo laboral de los pilotos tendrás que ser honesto contigo mismo y trabajar por tu cuenta todo aquello que te deberían haber enseñado en las escuelas a cambio de tu dinero. Recuerda: tu curso habrá pasado de valer mucho dinero a ser algo caro.

 

EL CICLO SE COMPLETA

 

Al finalizar nuestro proceso de formación es probable que muchos de nosotros nos encontremos en la misma situación que nuestros instructores y tomemos las mismas decisiones que ellos tomaron en su momento. Seremos nosotros entonces los instructores inexpertos que soportando un trabajo y un sueldo precario estaremos deseosos de llegar a esas cifras mágicas en nuestro logbook que nos abran las puertas de las aerolíneas.

 

El sistema es imperfecto porque se descuidan los procesos de selección y supervisión. Esto provoca una oferta de pilotos que se encuentran en situaciones comprometidas. Más sobre esto en unas líneas.

 

LA VERDAD

 

Lo que acabo de escribir no es una simple visión subjetiva del mundo de la formación aeronáutica visto desde mis ojos, es algo que se produce de forma objetiva, que es perceptible en este mundillo. No obstante, recuerden que existen tres enfoques: mi verdad, tu verdad y la verdad. Quiero decir, que las imperfecciones en el sistema se darán en mayor o menor medida. No todas las escuelas son perfectas o imperfectas; ni todos los instructores son perfectos o imperfectos. Hay de todo, bueno, malo, mezclados o bien separados.

 

También es cierto que siguen existiendo procesos de selección, formación y supervisión donde la aerolínea o empresa pagará tu formación y te supervisará. Al aspirante le tocará la parte más dura: la selección.

 

PAGAR POR VOLAR

 

La situación a la que podemos llegar nos pone en un compromiso, es decir, nos pone en duda algo que antes era claro y seguro. El antes, significa que las compañías aéreas pagaban la habilitación de sus pilotos. Esa parte de la formación le correspondía a ellos.

 

Ahora, la situación ha cambiado. El punto básico de negocio en una aerolínea sigue siendo el mismo: un asiento vacío en un avión; pero el proceso global de negocio se ha complicado hasta límites que se nos escapan. Sean por los motivos que sean, lo cierto es que los costes de la habilitación de tipo pasan a estar en algunas ocasiones del lado del piloto. Lo que algunos consideran como pagar por trabajar o pagar por volar. 

 

Lo cierto es que aquí se produce un dilema. Según la Real Academia Española, dilema es: argumento formado de dos proposiciones contrarias disyuntivamente, con tal artificio que, negada o concedida cualquiera de las dos, queda demostrado lo que se intenta probar. 

 

Lamentablemente, lo que intentamos probar es que cualquiera de las dos proposiciones nos llevará a perder. Podemos negarnos a pagar por volar, pero ello nos pone en una situación comprometida. ¿Cómo justificar un gasto tan caro o de tanto dinero para, al final, quedarse fuera o esperar eternamente una oportunidad que no llega? Para muchos ésta no es una opción válida. La otra proposición es pagar por volar. Con esta opción los compañeros que elijan la primera proposición se verán perjudicados por la decisión de éstos últimos. Algo se pierde con cualquiera de las dos proposiciones y la mayoría de las discusiones que veremos en los foros y debates tiene este trasfondo, es decir, con cuál de las dos proposiciones entendemos que se pierde más.

 

Nadie nos dijo que esto fuera fácil o difícil. Estamos aquí, este es el camino que hemos tomado. A nosotros nos corresponde tomar nuestras decisiones, asumir nuestros aciertos y desaciertos. En definitiva, llegar a donde queremos llegar.

 

 

 

 

avatarnew

 

 

by Sergio

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.