
Si alguien me preguntara: ¿Por dónde empiezo?
Trae dinero. Aprender a volar es una compleja combinación de:
Tener dinero: suficiente para realizar el curso (unos 9.000 euros, mil arriba, mil abajo, 2007). Ojo con las tasas y otros gastos sorpresa (tasas de aterrizaje, de tramitación de licencias y derechos de examen). Pregunta, de momento, nadie cobra por ello.
Tener tiempo: he leído que lo recomendable es volar unas 4 veces por semana. La prolongación en el tiempo para obtener la licencia puede resultar en un incremento en el precio del curso. Otra recomendación es la de estudiar dos horas por cada hora de vuelo y preparar las clases para sacar el máximo provecho de ellas.
Tener voluntad para hacerlo: eso lo doy por hecho
El examen médico
No tiene mucha historia. Clase 2. Unas pocas preguntas, unas firmas, vista, oído, espirometría, corazón, análisis de orina y sangre para comprobar tóxicos, y 115 Euros (Enero 2007). Es el primer paso una vez que tomas la decisión de aprender a volar.
Elegir una escuela
Uno de los principales problemas es la disponibilidad de aviones y/o de instructores. Puede que aquí no tengamos mucha elección, pero sería conveniente informarse. Si eliges una escuela de vuelo que pertenece a un aeroclub hay que tener en cuenta las posibles cuotas mensuales de socio que habrá que añadir al coste final de la licencia. Si está cerca mejor, especialmente si te puedes ahorrar un tiempo precioso para dedicarlo a cosas más importantes que los desplazamientos. Visita las instalaciones y realiza un vuelo con ellos si tienes la posibilidad de hacerlo.
Una vez que has elegido la escuela tienes que ingresar una cantidad de dinero en concepto de matrícula. Los pagos se realizan según se van alcanzando ciertos objetivos: matriculación, comienzo de los vuelos, primeras 10 horas, etc. Puede variar, pero creo que funciona así en la mayoría de los casos que he podido ver.
En mi caso, el curso incluye material diverso: libros de texto, mapas, calculadora de vuelo, plotter, libro de registro de vuelos, etc.
Bueno, creo que de momento es todo, aunque como dijo Blaise Pascal “Lo último que uno sabe es por dónde empezar“, si bien su compatriota y filósofo Alain dijo “Nada tarda tanto como aquello que no se empieza“.